lunes, 25 de junio de 2012

Serruchando ando

Vladimir Alpizar 10:16 25/6/2012
De que se quejan los taxistas, ni que fueran santitos ... deberían mostrar un poco de educación en las calles para empezar y no ponerse ahora como victimas ... esto no es más que una justificación para vagabundear y alterar el orden público, deberían ponerse a trabajar ... reclaman derechos y con estas presas y bloqueos en la calle ¿dónde quedan los derechos de los demás ?, estas medidas no son más que una cochinada.
juan carlos arias arias 08:46 25/6/2012
A esta gente deberían de quitarles los permisos, pues según entiendo los taxis y buses son servicio público y estos no tienen permitido ir a huelga. Que les manden las grúas y los oficiales de tránsito. Pero el Gobierno no lo va a hacer, pues les tienen miedo. Si fuese una manifestación de trabajadores a pie, ahi sí tendrían a los antimotines, pues saben que es un pastel.
 
Juan Esquivel 20:28 19/6/2012
Para nada de acuerdo con el acuerdo, regalarle $40 millones a la ineficiencia no es una solución, Japdeva como empresa debería poder ser autosuficiente. Eliminar privilegios y convenciones colectivas debe ser parte de la modernización.
 
Rodolfo Schmidt 08:47 19/6/2012
O sea la solucion es subir los precios (que ya son altos) a los barcos que quieran atracar? Porque mejor no bajan tambien los costos, en especial todos los inflados beneficios que tienen todos ellos? Porque mejor no se hacen mas eficientes? Tipico de una institucion ineficiente e inoperante.

Así es como un costarricense cumple con su cultura del serrucho. ¿Por qué en lugar de pedir que se rebajen los derechos, no ayudamos a que se defiendan?
¿Y si en lugar de serruchar el piso al sector público solicitamos que se igualen lo derechos a los del sector privado? 
Si, en Costa Rica esta permitida la creación de sindicato en el sector privado, también se permite defender lo derechos. Pero, hay que ser claros. El sistema esta ganando, a pesar de  la crisis.
La educación de ahora es trabajar hasta morir, vivir por trabajar. El que reclama o solicita un derecho es un vago. Si alguien de otra institución tiene los derechos, las garantías y hasta pluses mejores que los de otra institución (en puestos similares), el segundo va a solicitar que se los rebajen al primero.
Si el sector publico convoca a huelga, los jefes amenazan y el MTSS apoya a los últimos. 
Estamos de acuerdo que el sector público es ineficiente, voraz, gastando dinero de formas exageradas o dándole fines dudosos. Esto no es gracias a las convenciones o a los aumentos ni a las horas de trabajo. Esto es permitido por los jefes. 
Esos que son puestos por los gobiernos de turno, junto con el gobernante, permiten este retroceso en la calidad del servicio que brindan, desde el guarda en la entrada hasta las altas gerencia, en los pisos superiores. 
Gracias a tanta permisividad de los de arriba, los de abajo hacen fiesta. Ojo, algunos, otros intentan hacer su trabajo de la mejor forma.
Mientras, los del sector privado que todos los días ven sus derechos pisoteados, tal vez por debajo del salario mínimo, sin derecho a defenderse, buscan como quitarle derechos a los demás. Parece que la mentalidad es: si yo no los tengo, no son de nadie.
Sería interesante ver trabajadores privados luchando por sus derechos, ojala, con el soporte, la ayuda y el apoyo del sector público, para lograr sus metas. Sin embargo, desde las empresas privadas, lo único que se logra son comentarios despectivos y solicitudes de eliminación de derechos adquiridos, a los otros; los míos déjenlos así.
Los que critican a los que no estamos de acuerdo. ¿Por qué en lugar de solicitar eliminación del bienestar, mejor piden mayor bienestar para ustedes mismos? ¿Qué mejor forma de ser positivos que colaborandonos entre todos para lograr estar bien?
Ahora, hablo de lucha social, porque por medios legales, llevamos las de perder. En eso estamos claros. Ahora bien. Sueño con un cambio en las elecciones que no guíe a un modelo diferente, más social, más humano.






lunes, 18 de junio de 2012

¡Gracias Liga, por tantas alegrías!



Acostado, ve tele. El cansancio del día es mucho. Necesita dormir.
El reloj marca las 10.30. Se obliga, cierra los ojos y así va entregando su alma a Morfeo.
Baja, baja deprisa. En caída libre. En el último momento se sostiene de su cama. Ve la hora, 10:35.
Su cerebro fabrica imágenes. Multitudes caminando hombro con hombro. La ansiedad crece.
En la TV un tipo hace un plan para liberar al presidente.  No se puede concentrar, la verdad, no entiende la película.
10.45, la ansiedad crece. ¿Cómo dormir? Cánticos suben, desde lejos. Es una multitud, es el pueblo que canta en una sola voz. 
Una tras otra, las imágenes pasan por su mente. Lo ve. El cerebro le dice que vea la película, deje de pensar, falta una semana aún.
Cierra sus ojos, intenta calmarse. Mañana es lunes, apenas.  Agotado y sin voz, se rinde.
Sueña. Ve la imagen una vez más. Miles, caminando juntos.
Así pasa la semana. El martes se le agrega un vacío en el estómago. No se concentra en su trabajo. La noche es copia fiel de la anterior.
No puedo dormir, le dice a sus amigos. Yo tampoco le contesta uno, es mucho el estrés. No puedo dejar de pensarlo. ¿Será?
¡Qué varas las de ustedes! Yo he dormido toda la semana como un bebe.
Los otros se vuelven a ver. Definitivamente no lo va a entender. No pierden tiempo en explicarlo.
Con la primera cerveza el cansancio vuelve, la segunda, la tercera. Dos baldazos después “vamos, que mañana hay que trabajar.”
Ya es viernes. No se concentra en su trabajo. El jefe le dice, no hay forma. Trabaja mecánicamente, su mente y su corazón están juntos, en otro lado.
Las noches, una y otra vez las misma imágenes. Multitudes, cantos, alegría, carnaval. Lo que logra dormir es mínimo. A lo lejos, la Catedral.
Se levantó aquel domingo. “¡Me voy ya!” Dijo varias veces. “Tranquilo, falta mucho aún” le decían sus amigos. No pudo cerrar los ojos la noche antes.
Al final, sin pensarlo dos veces, dejó a sus amigos. Tomó el bus y se fue solo. No iba solo, cientos lo acompañaban en un viaje de 45 minutos, de peregrinaje.
La alegría volvería a casa, después de cinco años.

Eran las nueve de la mañana,  varias horas para el inicio. “Una cerveza, por favor.”
De pronto era un sueño, su sueño. Caminó junto a cientos de personas, los colores eran dos, rojo y negro. Los cantos se escuchaban. Salían de todo lado, todas las voces. Un solo grito.
“¡Somos campeones! ¡Somos campeones!” Es Tricampeón, un desconocido, no, un hermano lo abraza. “¡Somos campeones!”
Penal de Oviedo, gol. ¡Somos campeones! Sin voz, no sabe qué hacer.  Miles corren junto a él en la cancha, cantan, se abrazan. Ve caras, reconoce a sus amigos.
Ve conocidos, se abraza con gente que no sabe su nombre, no es necesario. Todos tienen el mismo, se llaman campeón.
El lunes, después del trabajo vuelve a casa, extraña desde ya ver a su equipo jugar. Sin embargo,  tras cinco años de sinsabores, sabe que el amor no termina en las malas, aumenta y así, en las buenas sabrán que todo vale la pena.
Al final, una sola frase.

¡Gracias Liga por tantas alegrías!


***************************************************************

Hoy en los 93 años, solo digo:

 ¡FELIZ CUMPLEAÑOS, ASOCIACIÓN LIGA DEPORTIVA ALAJUELENSE!




miércoles, 13 de junio de 2012

Óxido

Me levanté, prendí el tele. Un café, frío y con mucha azúcar. Por favor. Jalea al pan y como no trabajo, me siento a ver la Euro. 

Las noticias para más tarde. 


Un partido decepcionante de la Naranja Mecánica, un poco oxidada. Por la edad ¿Tal vez? O una máquina perfecta, como solo los alemanes saben crearla. A mi forma de ver, el óxido puso duros a los holandeses.


Por mientras daneses y portugueses jugaban, me puse a estudiar para el examen de Consti 2. Vamos, que ocupo un 90 para eximirme. La materia interesante. Termino de leer casi al tiempo que los naranjas quedaban eliminados de la copa.


Tengo que ser sincero. Hace mucho no me sentaba a leer noticias. Normalmente el sábado o domingo busco los periódicos de la semana y los voy leyendo. Es mejor que nada. 



En un descanso de estudio, veo un titular de La Nación que hablaba sobre delegar la gobernabilidad. . Mi primer pensamiento, así sin leer: la presidente se dio cuenta que no puede, gobernar. O bien, tampoco le ha interesado mucho. ¿Qué mejor forma de lavarse las manos que DELEGANDO

Después me puse a leer, como es eso de delegar la gobernabilidad. ¿Será que doña Laura va a renunciar de su puesto y permitir que otro obtenga el dinero, trabajando? 


En realidad es una comisión más, la cual se va a sentar a hablar y listo. Esos señores y señoras tan vivillos. A destacar, sus miembros y de estos sobresalen dos. 



Así un par de notables según doña Laura:  Francisco Antonio Pacheco y Fabián Volio.


Viendo este par de nombres me surgen 2 dudas: 


¿ De verdad alguien dudó que OAS y RAS siguen desgobernando CR? 
 ¿Esperan un cambio en el modelo país o de verdad les gustan las cosas como estan?



Con una naranja oxidada, vista desde un país detenido por la corrupción, la manipulación, el adoctrinamiento, la idiotización del pueblo.., mejor no sigo y les recomiendo no leer los enlaces. Más de lo mismo, del mismo partido, en el mismo periódico, en el mismo día.






Con el café de la tarde, mejor sigo estudiando. Al fin y al cabo, como dijo un amigo ayer: "yo solo no puedo cambiar el mundo, manifestarse es de polos".

 Esa idea, junto al 2.0 esta matando CR.


PD: Ganó la sele.





El reencuentro

Leyendo una tarde de estas El Caballero de la armadura oxidada, entendí que la mia esta oxidada y ocupo quitármela.

Tomando un segundo aire, después de una pausa un poco fuerte, espero darle forma a esto. Ponerle letra a la vida, y darle vida a la letra.

Me presento: solamente camino por la vida de la mejor forma posible.